2014/02/19

FLAN DE HUEVO

Quién se animó el fin de semana pasado con la receta de las palmeritas? Algún paciente? Hoy os dejamos un postre muy fácil y rápido de hacer, con peques también, para compensar la última propuesta. El flan de huevo, con un toque de vainilla. Muy sano, de nuevo mejor que los flanes que venden preparados y divertido para comer. Eso de darle la vuelta al molde de aluminio, pincharlo con un cuchillo para que el flan caiga sobre el plato, y conseguir que salga entero es todo una aventura.

Aquí os dejamos la receta para unos diez flanes individuales. Que aproveche...

Ingredientes:

. 5 huevos medianos.
. 750 ml. de leche.
. 150 gr. de azúcar (podéis añadir o quitar azúcar según el gusto).
. 1 cucharilla de extracto de vainilla.
. 60 gr. de azúcar para el caramelo.

Batid los huevos en un recipiente y añadid la leche, el azúcar y la vainilla. Preparad el caramelo en un cazo o sartén con los 60 gr. de azúcar y un poco de agua. A fuego medio, con paciencia y hasta que se vuelva marrón, es decir, el azúcar caramelice. Echad un poquito en cada uno de los moldes y a continuación la mezcla de huevos leche y azúcar. Precalentad el horno a 150º. Poned los flanes en un recipiente con agua que cubra tres cuartas partes del molde y metedlos al baño maría durante una hora. Ya tenéis flanes para toda la semana...

2014/02/18

LEGO ARCHITECTURE (PERSONAL) STUDIO

Volvemos a la carga con el lego. Hace pocos meses sacaron los daneses una caja de piezas blancas, el Lego Architecture Studio, para hacer maravillas de todo tipo. Nosotros no la tenemos porque además de que es un poco cara, no la venden todavía por aquí. Pero sí tenemos piezas blancas... Mejor dicho, nuestro sobrino tiene una caja llena de lego con muchas piezas de todo tipo. Y este fin de semana hemos dejado volar la imaginación y la memoria para conseguir un par de piezas que algunos conoceréis... 

La Facultad de Ingeniería de la Universidad de Leicester, de James Stirling (de 1959, todo un clásico); y el New Museum de Nueva York, de los japoneses SANAA (2005), un edificio que tuvimos el gusto de visitar hace unos años y que nos interesó bastante. Los dos son piezas buenas que se pueden hacer con Lego, virtud de buen edificio y cosa que no está mal para poder entenderlos un poco mejor.

2014/02/17

DALE UNA TIZA A UN NIÑO EN UNA CALLE Y ESPERA...

Dale una tiza a un niño y espera... comienzan a pintar y no tienen fin, es como si la inspiración llegase a ellos y no pudieran parar. Reflejan lo que ven, lo que viven, el dibujo se convierte en un reflejo de su mundo, un mundo maravilloso lleno de color y de inocencia, un mundo sin juicios y sin la norma que impide la creatividad! 

2014/02/16

NUEVA ALFOMBRA EN LA ENTRADA DE CASA

El fin de semana pasado, además de ese pequeño gran cambio del dormitorio, nos dio también por alegrar un poco la entrada a casa. Teníamos un felpudo negro sencillo, del ancho exacto de la puerta, rectangular... Y se nos ocurrió meterle un tijeretazo. Con una tiza blanca, unas tijeras y un poco de fuerza y paciencia ahora pisamos una nube cada vez que entramos o salimos. Todos contentos porque al mirar hacia abajo justo en la entrada nos espera la nube, y limpiarnos los zapatos siempre es más divertido hacerlo sobre ella.

2014/02/12

PALMERITAS CASERAS DE HOJALDRE CASERO




Hoy os dejamos una receta riquísima de un dulce que solemos comprar en las pastelerías y nos encanta. Palmeritas caseras. Lo hicimos el fin de semana pasado y ya no queda ni una, pero ponemos el post ahora para aquellos de vosotros que se quieran animar este próximo sábado y así vayan comprando ingredientes. No es que sean difíciles de tener en casa, al contrario, son bastante comunes (harina de fuerza, mantequilla y azúcar glas). 

Las palmeritas se pueden hacer con hojaldre comprado en cualquier supermercado, pero como nos gusta lo sano y casero y procuramos evitar los alimentos que nos venden con conservantes o estabilizantes, hemos preparado nosotros el hojaldre. Es más laborioso pero os aseguramos que mucho más reconfortante hacerlo en la cocina y darse cuenta de que el resultado es mejor, incluso, que el de las pastelerías. A nosotros nos han salido unas palmeritas que jamás pensábamos que iban a saber tan ricas, sabrosas y jugosas (la clave está en usar una mantequilla buena). Con un poco de paciencia os convertiréis en pasteleros profesionales. Ya veréis, ya veréis...

Ingredientes para unas 25 palmeritas:

. 275 gr. de harina de fuerza.
. 220 gr. de mantequilla a temperatura ambiente (textura pomada)
. 30 gr. de mantequilla derretida.
. 130 ml. de agua tibia.
. 25 gr. de azúcar glas.
. 1 pizca de sal.

Cómo hacer el hojaldre:
Vamos allá: poner sobre la encimera la harina como si fuera un volcán, y echad la mantequilla derretida, el agua, el azúcar y la sal. Haced una bola amasada sin asustaos porque los líquidos se "escapen" más allá de la harina. Podéis hacer este primer paso en un bol, para controlar un poco más el proceso. Tendréis una bola que no hace falta trabajar mucho y no importa que tenga una textura no homogénea. Hacedle dos cortes profundos y metedla en el frigorífico entre una y dos horas. Sacadla y ponerla sobre la encimera que habéis preparado con harina para que no se pegue, porque hay que abrir la bola y formar con el rodillo una cruz, con el centro un poco más gordo. 

Poned ahora en el centro el bloque de mantequilla, que tendrá una forma más o menos rectangular (como en la foto). Haced un paquete envolviendo la mantequilla con los cuatro brazos de la cruz, cogiéndolos alternados, es decir, como si de un reloj se tratara, primero las doce, luego las seis, luego las tres, y al final las nueve. Quitad un poco la harina del paquete y metedlo unos diez minutos en el frigo. Es importante mantener la mantequilla un poco blanda pero no mucho, porque se saldrá por la masa si está muy pomada y se nos estropeará el proceso. Un truco es tener la encimera fría y la mantequilla también, por eso cuando saquéis el paquete ponedlo en una zona enfriada con hielo. Golpeadlo un poco con el rodillo para ablandarlo y estirarlo a lo largo, hacia vosotros y en dirección contraria. Cuando tenga más o menos una longitud de dos palmos lo dobláis en tres partes, primero la más alejada de nosotros y encima la más cercana. El cierre queda arriba. Lo giramos 90º y repetimos el proceso de estirarlo y volver a doblarlo. Ahora hemos conseguido dos vueltas con la masa/mantequilla y metemos en el frigorífico veinte minutos, para que la mantequilla vuelva a solidificarse un poco. Al cabo de este tiempo repetimos la operación del rodillo y el doblado otras dos veces y volvemos a meter el paquete en el frigo. Ya tenéis cuatro vueltas. Al cabo de veinte minutos repetís por tercera vez la operación y ya tenéis seis vueltas. Con esto habréis conseguido el hojaldre casero, y podréis comenzar a hacer maravillas (ah, se puede congelar y sacar dos horas antes de su uso). Si tenéis alguna duda, aquí os dejamos el link a una web que lo explica muy bien.

Cómo hacer palmeritas:
Cuando hayáis enfriado otra vez el hojaldre sólo tenéis que estirarlo sobre la encimera (recordad que es mejor que esté fría) en la que previamente habéis espolvoreado azúcar. conseguid un cuadrado de unos cuatro-cinco milímetros de espesor e id enrollando desde los lados opuestos dos canutillos, para dar forma a las palmeritas. Cortad con un cuchillo afilado el rollo las palmeritas que tendrán un dedo gordo de espesor, lo mínimo que permita la consistencia de la masa y el filo del cuchillo. Un truco: cada vez que cortéis una palmerita limpiad el cuchillo con un trapo mojado porque si no se pegará a la masa cuando la cortéis. Poned las palmeritas sobre una bandeja con papel de horno y pintad con huevo batido para que se doren. Dejadlas a una distancia de unos tres centímetros porque en el horno se expanden bastante. Precalentad el horno a 180º, arriba y abajo, y metedlas durante unos 25 minutos. Vigilad mientras tanto para que no se tuesten demasiado y veréis qué proceso más bonito conforme se va expandiendo el hojaldre... A mitad de cocción podéis sacarlas para espolvorear por encima azúcar. Y cuando veáis que tienen el color que todos conocemos, dadles la vuelta para ver si están cocinadas por el otro lado. Seguramente lo estén y entonces podréis sacarlas. 

Como véis el proceso es un poco largo pero para nada complicado. De hecho el post es largo pero porque hoy van dos recetas, la del hojaldre (que vale para empanadas, panchinetas, cruasanes,...) y la de las palmeritas. Merece la pena hacerlo porque están buenísimas, sobre todo en los desayunos. Y si las bañáis con chocolate de postres, sin palabras... directos al cielo.




2014/02/10

UN PEQUEÑO GRAN CAMBIO

Los peques van creciendo y la casa se va adaptando a los cambios. Este fin de semana nos ha dado por la casa y hemos planteado dos cambios: uno en el dormitorio y otro en la entrada a la casa. En este post os dejamos el primero. 

Le ha tocado a la cómoda que nos servía de cambiador. Con dos módulos de Ikea habíamos conseguido un mueble que desde luego hacía honor a su nombre con creces, con una altura perfecta para cambiador y una gran capacidad de almacenaje. Los Piratas de Ikea además nos lo publicaron en su blog.

Pues bueno, este fin de semana lo hemos vuelto a desmontar y hemos colocado un módulo al lado del otro, en el suelo. Y nada más hacerlo ya teníamos a los peques encima sentados, encantados con el cambio. La sensación, gracias a organizarlos horizontalmente, es de mayor amplitud en la habitación. En vez de ser un mueble corto y alto, tenemos uno bajo y largo, mucho más estilizado. Otra de las ventajas conseguidas, es que hemos aumentado la superficie donde poder dejar, entre otras cosas, los cojines de la cama.

Así, con un pequeño cambio, el dormitorio se ha enriquecido con un bonito rincón en el que ir poniendo nuestros pequeños recuerdos. De momento, lo hemos tenido claro y hemos colocado dos cuadros a los que les tenemos un especial cariño... Ah, mañana os enseñamos el cambio de la entrada: un nuevo felpudo.

2014/02/06

UNA RECETA FÁCIL PARA EL FIN DE SEMANA. BIZCOCHO DE CHOCOLATE

Una receta fácil y conocida de cara al fin de semana... Si hace malo y no salís de casa siempre es un buen plan pasar un buen rato en la cocina mezclando ingredientes con los peques, cada uno removiendo con sus varillas, echando del medidor o el vaso o la taza la harina al cuenco, rompiendo huevos y separando claras de yemas, chupando los restos de chocolate que han quedado en la cazuela y limpiando la encimera (es importante que entiendan que es igual de divertido que el resto de tareas).

Un postre que les ha gustado mucho ha sido el de bizcocho de chocolate (o bizcocholate!), que preparamos el domingo pasado y que ha servido para desayunar todas las mañanas de esta semana. Como ha sido un éxito os ponemos la receta y así lo tenéis preparado para el lunes que viene, si el domingo le dedicáis un poco de tiempo con ellos. Hoy jueves se han comido el último trozo y no veáis qué a gusto lo han hecho.

Aquí está la receta:

Ingredientes

. 150 gr. de chocolate para postres.
. 100 gr. de mantequilla.
. 100 gr. de azúcar moreno.
. 3 huevos.
. 150 ml. de nata.
. 80 gr. de harina.
. 1 sobre de levadura royal.
. 1 pizca de sal.

Precalentad el horno a 180º. Sin aire, calor arriba y abajo. Separad las claras de las yemas y batidlas a punto de nieve. Añadid las yemas y batid un poco más. Fundid en una cazuela la mantequilla con el chocolate y la mezcla juntadla con las claras y yemas batidas, la nata, el azúcar, la harina tamizada con la levadura y la sal. Vertedlo todo en un molde preparado con mantequilla para evitar que se pegue y al horno durante 25-30 minutos. Para que no se tueste demasiado la parte superior, siempre es recomendable tener papel de aluminio para poner sobre el molde y así evitarlo. También podéis añadir pepitas de chocolate (del tamaño de una alubia por ejemplo) a la mezcla para hacerlo más divertido. Ya veréis cómo se lo pasan haciéndolo y comiéndolo.

2014/02/05

DÍAS MÁS LARGOS...

Ya lo notamos. Los días comienzan a alargarse. Un minuto cada día es el tiempo que se alarga el momento del crepúsculo. Así hasta el solsticio de verano, allá por el 21 de junio, veremos cómo poco a poco la noche deja paso al día y la luz nos va alegrando cada vez más la vida...

2014/02/04

RANTAPUISTO, AQUEL HOTEL EN HELSINKI.

Hace unos pocos años que visitamos Finlandia, y todavía echamos de menos volver a repetir un viaje por aquellas latitudes. Sin duda ha sido uno de nuestros mejores viajes y uno de los recuerdos más bonitos que nos trajimos fue el descubrimiento de un hotel, el Rantapuisto, que nos enamoró. Hoy queremos compartirlo con vosotros por si acaso alguno pasa por Helsinki. 

Allí estuvimos unos cuantos días que dedicamos a la visita de la capital. No está en el centro, ni mucho menos, pero se puede coger un cómodo metro que está a diez minutos a pie del hotel. Si lo cogéis llegaréis a la estación central en poco menos de quince minutos. 

De hecho lo mejor del hotel es que no está en la ciudad, porque está en plena naturaleza, a orillas de un lago, rodeado de un precioso bosque y en la más absoluta tranquilidad. Eso fue por lo visto lo que nos tocó a nosotros, que fuimos en julio y no había nadie. De vez en cuando hay alguna conferencia y suponemos que habrá más gente, pero es tan grande y extensas sus instalaciones que la sensación será de relativa soledad.

El Rantapuisto es uno de esos edificios de arquitectura finlandesa de los años 60, exquisitos, de madera y vidrio, cálido y acogedor, con diseño por todas partes. Precisamente porque es bueno, el paso del tiempo le da un toque de digno aspecto antiguo que hasta se agradece. Pasillos, recepción, comedor, sauna y habitaciones están como el primer día, cuidados y en perfecto estado. 

La estancia fue magnífica. Tranquila, reparadora, suave. Baños en el lago con la penumbra de medianoche, sesiones de sauna, buenos desayunos y momentos de tranquilidad, después del turismo en Helsinki, sentados en los jardines exteriores del hotel.

Un lugar muy recomendable para el viajero. Teniendo en cuenta que además, el precio, es muy asequible: unos cien euros la habitación doble.

2014/02/02

HUEVO POCHADO CON MORCILLA DE VERDURA

El huevo pochado es una variante del huevo cocido que se está poniendo de moda y que podemos hacer en casa fácilmente. Se trata de cocerlo en agua, sin cáscara, pero envuelto en un plástico (a veces se echa directamente al agua caliente al que se la añadido un poco de vinagre para que no se esparza la clara. Al estar en contacto con el agua muy caliente (no tiene que hervir) se hace muy rápido, en cuatro minutos, y su textura es un poco más jugosa, pues la rapidez de su cocción hace que el exterior esté muy bien cuajado pero el interior lo esté un poco menos.

Meter el huevo en las bolsitas de plástico es muy fácil, porque sólo hay que prepara un pequeño recipiente con un poco de papel film, dejando que rebose sobre sus límites, y echarle un poco de aceite para que no se pegue el huevo en la cocción. Luego se echa y se prepara una bolsita juntando las cuatro puntas del plástico. Se cierra con hilo de coser o con un pequeño alambre y lo tenéis listo.

Hoy lo hemos preparado para comer. Y para completar el plato lo hemos acompañado con una morcilla de verdura recién preparada en la carnicería y una base de patatas paja mezcladas con tiras de pimientos del piquillo. Pues eso, sin palabras.

RECETA DE ÑOQUIS DE CALABAZA CASEROS

En la medida de lo posible preferimos fabricar nuestros platos en vez de comprarlos en el super, porque así controlamos un poco más la calidad de lo que comemos (menos conservantes, edulcorantes, estabilizantes,...). Así, hace poco menos de un año hicimos por primera vez ñoquis en casa. Aquello fue todo un acontecimiento que salió de maravilla, porque al hacerlos entre todos acabamos saboreándolos el doble. No sobró ni uno.

Juan vio el post y nos recomendó hacerlos con calabaza, en vez de con patata: salen más dulces y están igual de buenos. Así que este fin de semana le hemos hecho caso y nos dedicamos a repetir la experiencia de hace unos meses, sólo que añadiendo el ingrediente naranja. Y vaya que si están buenos. Igual de buenos que los de patata pero más dulces y con otro tono. 

La receta es casi la misma, pero os la repetimos aquí:

Coced 1 kg de calabaza en pedazos en agua y sal. Si queréis podéis sustituir la parte de calabaza que queráis por patatas. Escurrid bien y haced un puré, utilizando el pasapurés de toda la vida. Dejad enfriarlo y añadid 1 huevo y 200 gr de harina aproximadamente, que se va echando poco a poco hasta conseguir una masa que se pueda manipular, sin que quede pegajosa. Si veis que necesitáis algo más de harina le echáis. Enharinad una bandeja para dejarlas, e ir haciendo pequeñas bolitas (tened en cuenta para el tamaño que con la cocción se hinchan). Una vez terminadas, presionar un poquito con el tenedor, hasta dejar las tres muescas. Echar en agua hirviendo con sal. Servir con salsa de tomate, nosotros hemos incluído orégano y romero, pero al gusto. Muy buenos y sanos.