2013/02/12

CÓMO VER UN CUADRO ABSTRACTO (DE CY TOMBLY, POR EJEMPLO)


Decimos que visitamos museos a menudo pero nada más lejos de la realidad. A continuación os explicamos por qué:

Este fin de semana lluvioso nos acercamos al Guggenheim de Bilbao a pasar la tarde. Sin ninguna ambición, todo hay que decirlo, de profundizar en sus exposiciones. Sólo para pasar la tarde. Pero una sala nos sorprendió mucho y hizo pararnos un buen rato mirando los cuadros que estaban colgados en la pared. Son de Cy Tombly, un pintor norteamericano abstracto que nos dijo mucho y nos ha hecho escribir sobre cómo ver un cuadro de este tipo...

Comenzamos a ver de lejos el cuadro. Nos acercamos y nos volvemos a alejar. Lo vemos desde la derecha, desde la izquierda y esperamos con paciencia. Sobre todo con paciencia. La paciencia es muy importante en estos casos porque sólo el tiempo necesario para cada obra hace que la mente comience a decirle a los ojos lo que ven. 

Entonces comenzamos a ver un lienzo gris que en realidad es un espacio con profundidad. Con una luz muy especial, porque no es oscura, no es brillante, sino gris, muy medida, una luz que transforma el plano del lienzo en un espacio sobre el que a continuación se ven, nítidamente, unos colores. Como flotando, colocados en una posición estratégica según la altura de cada uno de nosotros. Entonces la mente dice a los ojos que se acerquen un poco más para ver cómo son esos colores. Y descubrimos que son maravillosos, porque tanto su mezcla imposible como el espesor de los trazos del óleo dibujan o, mejor dicho, construyen, un universo de armonía casi imposible de conseguir. Hay que decirlo: parece que cualquiera podría pintarlos, pero este pensamiento tan habitual se desmonta cuando miramos más dentro del cuadro. Y nos damos cuenta de que manejar el pincel con tanta soltura, con tanta naturalidad y rapidez, para conseguir los trazos, las mezclas, los tonos y las relaciones que se pintan, no lo hace cualquiera. Sólo alguien con la suficiente dosis de genio y trabajo como para alcanzar estas cotas de arte tan bellas. 

Y cuando nos separamos del cuadro volvemos a verlo diferente. Ya lo tenemos en detalle dentro de nuestra memoria y con los nuevos datos construimos un nuevo paisaje que no habíamos visto hace unos momentos. Con tranquilidad nuestra imaginación se pone a trabajar y jugamos con lo que vemos, que puede ser unos pájaros, dos personas en la playa, un bodegón,... Así podríamos pasarnos, y no os extrañéis, un buen rato. Diez, quince minutos, media hora. El tiempo que haga falta. 

Porque, como os decíamos al principio, sólo así podríamos visitar de verdad un museo. Viendo sus obras de arte, no pasando simplemente a su lado...


1 comentario:

  1. Gerson Roj19/9/17 15:45

    El arte abstracto va mas allá de lo bonito, mas bien de los sentimientos, de lo que el pintor quiera decir, uno de los pintores que marca pauta es Gabino Amaya Cacho un pintor español, que hace con sus pinturas utilizando puntillismo abstracto, emplea una gran gama de colores de forma limpia donde de percibe mucha luz, ademas de que su profundidad asemeja muchas veces movimientos.

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